Suele decirse sabiamente que cuanto más se habla, más posibilidades hay de acabar pareciendo idiota, algo muy cierto a no ser, claro, que tengas un enorme talento ...

jueves, 24 de febrero de 2011

1 DIA.

Solo queda un dia para finalizar la encuesta realizada hace una semana
y estamos a 3 BANDAS !!!!

En primer lugar nos encontramos a los HOMBRES LOBOS.


En segundo lugar nos encontramos a los ZOMBIES.


Y en tercero pero no por ello peor lugar nos encontramos a las MOMIAS.


martes, 22 de febrero de 2011

Tienes un "no se que" y un "que se yo" que "yo que se".

Bueno, pues otra vez no voy a ser menos y voy ha hacer yo también una sección semanal dedicada como bien dice el titulo a todo lo que tiene un "no se que" y un "que se yo" que "yo que se".
Y para inagurar nuestra sección os pongo a un actor poco conocido de 30 años con 36 películas a sus espaldas con todos ustedes os presento a :

 JAMES DEBELLO
Nació el 9 de 9 Junio de 1980 en  Hartford, Connecticut, USA



Sus películas mas conocidas son:

American Pie (( 1999 ))
Cero en conducta (( 1999 ))
Scary movie 2 (( 2001 ))
Cabin Fever ((  2002 ))







 








viernes, 18 de febrero de 2011

¿ Vampiros o Hombres lobos ? Zombies !!!




Bueno como no voy a ser menos he decidio, yo tambien realizar una encuesta ...
Esta va a consistir en cual de los siguentes mounstruos os da mas miedo !!!


HOMBRES LOBOS




VAMPIROS





ZOMBIES





MOMIAS




EXTRATERRESTRES


lunes, 14 de febrero de 2011

Alegria para la vista en este dia.

Bueno bueno ... hoy dia 14 de Febrero del 2011 (( San Valentin )) voy hacer un homenaje al chulazo de la semana especial para mi en el blog de una de mis compañeras de clase:


Asi que sin mas dilaciones os dejo con mi chulazo ...

ELI ROTH


Nació en Newton, Massachusetts. Hijo de Cora, una pintora, y del Doctor Sheldon Roth, un psiquiatra y psicoanalista, además de profesor en la Universidad de Harvard. Fue educado bajo las enseñanzas de la religión judía. Roth comenzó a grabar películas a la temprana edad de ocho años, tras ver Alien, el octavo pasajero, del director Ridley Scott. Filmó alrededor de 50 cortos junto a sus hermanos Adam y Gabe, antes de graduarse en Newton South High School y de asistir a la escuela de cine en la Universidad de Nueva York.





  • The Rotten Fruit (2000)
  • El Vengador Tóxico 4: Ciudadano Toxie (2000) (actor)
  • Cabin Fever (2002) (actor, director, guión)
  • Hostel (2005) (actor, director, guión)
  • 2001 Maniacos (2005) (actor)
  • Hostel 2 (2007) (director, guión)
  • Death Proof (Grindhouse) (2007) (actor)
  • Inglourious Basterds (2009) (actor y director del segmento "El Orgullo de la Nación")
  • The Last Exorcism (2010) (productor)










Premio al mejor reparto en 2009 por Inglorious Basterds





  





  




martes, 8 de febrero de 2011

Videa bien, hermanito. Videa bien.

Hace un par de años en carnavales unos chavales vestidos con unos pantalones blancos, camiseta blanca, tirantes, unos calzoncillos blancos por encima de los pantalones, botas negras, bombines negros,uno de sus ojos con pestañas postizas y en sus manos un bastón iban caminando por la calle; yo eufórica me acerque a ellos "gritandoles" drugoss drugoss vais de drugos, uno de ellos todo indignado con cara de no muy buenos amigos y como si de un insulto se tratase se me encaro diciendome que que cojones les estaba llamando, yo me quede alucinada y les pregunte de que iban disfrazados (( mas que nada para no meter la pata si no iban vestidos de drugos)) ellos todos confiados me dijeron q iban de ... "La naranja mecánica". Anonadada me quede al oír su respuesta, sin repocharles lo que me habían dicho me di la media vuelta y me aleje todo lo que pude de semejantes incultos que no saben ni de que se disfrazan.Pero no fue la única vez que me paso; porque este halloween me paso algo semejante lo único que esta vez si que les dije que se estaban equivocando y les explique lo que eran los drugos menos mal que al final entraron en razón y me entendieron o al menos uno de ellos que fue el único que me dijo que iban de drugos.

Bueno después de toda esta parrafada os presento a mi nuevo inquilino...

DRUGO

martes, 1 de febrero de 2011

Strigops habroptilus ((Kakapo))

Significa "Loro Nocturno". Solo vive en Nueva Zelanda. Es conocido por ser el único loro no-volador, muy pesado y es el único que tiene un sistema de "competencia" entre machos para poder aparearse, además de ser el que longevo entre las aves.
 El antepasado prehistórico del kakapo emigro a Nueva Zelanda y debido a la falta de predadores perdió su capacidad de volar. Durante la colonización Polinesia y Europea se introdujeron algunos predadores como los perros, las comadrejas y los gatos, los cuales prácticamente arrasaron con la población de kakapos. En 1890 se comenzó un plan de conservación que comenzó a tener éxito hasta 1980. Los kakapos que sobrevivieron viven en las islas Chalky y Coldfish en donde no hay predadores y son monitoreados constantemente.



El kakapo mide hasta 60 centímetros de largo y pesa entre 3 y 4 kilos en su madurez, sus alas son muy cortas para su tamaño, por lo que le es imposible volar y acumula una gran cantidad de grasa.
El color de sus plumas es verde musgoso con un poco de negro al final, por lo que les es fácil camuflarse entre las hojas de la vegetación. Como sus plumas no sirven para volar, son muy suaves, sus caras son muy redondas y semejan a las de los búhos, así que los primeros europeos que los vieron los comenzaron a llamar el loro-búho.
El pico del kakapo está rodeado de unos ligeros "bigotes" que le sirven para "sentir" el terreno ya que caminan con la cabeza baja siempre en busca de comida. Sus patas están bien diseñadas para caminar en la tierra, así como también para escalar.


El kakapo tiene un gran sentido del olfato, además que ellos mismos huelen bien. Estos herbívoros son muy curiosos y también disfrutan de la compañía del hombre, se dice que tienen personalidades encantadoras.










El kakapo es una de las especies en gran peligro de extinción ya que solo existen 86 de estos ejemplares.  



Esperemos que de aquí a unos años no nos carguemos otra especie mas de las muchas que desaparecen día a día.



miércoles, 26 de enero de 2011

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

(Un diálogo amoroso con Groucho Marx)

Groucho Marx: tú que eres un sexólogo tan informado, ¿acaso sabes cuál es la primera causa de divorcio?

Adrián Sapetti: creo que... en realidad, no lo sé.

GM: el matrimonio...

AS: eso es verdadero humor marxista, admirado Groucho. ¡Háblanos del amor y del matrimonio!
 
GM: Detesto empezar a hablar del matrimonio, del amor y del noviazgo. (Creo que los he citado a la inversa, pero en realidad no representa gran diferencia, a menos que se esté enamorado.) Como tengo tres hijos, es justo que supongas que he estado casado... aunque he oído hablar de ciertas excepciones a la regla. No estoy tan loco como para embarcarme en este tema. En la historia de la humanidad no hay otro tópico que haya sido tan rastreado, hecho trizas y machacado como los lazos sagrados, para no mencionar los menos sagrados.

AS: los medios contribuyen bastante para dar esa imagen.

GM: ninguna revista que se estime en algo ha aparecido en los quioscos sin publicar por lo menos dos artículos definitivos sobre el matrimonio y el noviazgo (frecuentemente escritos por un grupo de célibes o de vírgenes, si es queda alguna). Ningún diario puede sobrevivir sin una columna de consejos  sentimentales, probablemente contigua a la sección cómica, la parte más importante de la publicación. Por lo menos la mitad de las películas que se hacen para la gran masa tratan del muchacho que conoce a la chica y del lazo corredizo que el público se ha acostumbrado a esperar en el último rollo de la película. Cada tarde en la televisión hay tres horas dedicadas a variaciones sobre el tema de "La vida puede ser un éxtasis" y en la radio ocurre otro tanto.

AS: ¿cuándo te casaste por primera vez?

GM: mi primer matrimonio tuvo lugar en Chicago. Teníamos la licencia y dos dólares y hubiésemos podido casarnos inmediatamente y sin trabas en el ayuntamiento, pero mi novia insistió en que deseaba cierta atmósfera religiosa. Cualquiera que se haya casado sabe que a esta altura de las relaciones, el novio, febril de deseo, está dispuesto a conceder cualquier cosa. No sé si Chicago ha mejorado, pero fuimos acribillados a preguntas por cinco sacerdotes antes de encontrar a uno que consintiese en celebrar la ceremonia. Parece que los cinco que nos rechazaron tenían objeciones religiosas que oponer porque no éramos los dos de la misma fe. Además, cuando descubrieron que ambos trabajábamos en el teatro, se apresuraron a acompañarnos hasta la salida.

AS: se te nota un tanto irreverente...

GM: no quiero ser irreverente, pero creo que estarás de acuerdo en que, quien creó el sexo, ciertamente sabía lo que hacía. Aunque todo el mundo está loco por él, la palabra en sí, pese a su brevedad, parece asustar a muchísima gente. Los autores de canciones, en especial, siempre suprimen esta adorable palabrita y la sustituyen por "amor". Ningún cantante (ni siquiera un tenor) se atrevería a cantar “El sexo es algo maravilloso”. Con ese título la canción obtendría un éxito multitudinario, pero el cantante sería puesto en la lista negra por algún comité de moralidad. ¿La acusación?: incitar a la gente a que haga una cosa perfectamente natural.

AS: creo que te has quedado desactualizado, The Times They are A-Changin’, como cantaba tu coterráneo Dylan.

GM: nunca oí hablar de tal cantor. Y sigo: el amor abarca una multitud de emociones y de actitudes. Creo que puedes amar a Dios, a un niño, al vecino (o a su esposa, elegir uno o el otro), e incluso a un caballo. Pero el amor matrimonial nunca se define con claridad. Cuando la gente ve a una pareja joven paseando sin rumbo, tomada del brazo, ajena al mundo entero y tan apretada como dos plátanos en la misma piel, invariablemente exclama:
-¡Oh, qué pareja más encantadora! ¡Qué enamorados están! ¿Verdad que es bonito?
Bueno, aquí es donde el viejo Groucho, experto en nada, saca fuerzas de flaqueza y descubre su alma ante un mundo hostil. Lo llaman amor, pero, para ser sinceros, en la mayoría de los casos no lo es. Se trata sólo de dos personas que se encuentran sexualmente atractivas y que esperan, si hay suerte, estar pronto uno en los brazos del otro. Me gustaría saber lo entusiasmado que este Romeo se mostraría acerca de esta Julieta si ella fuese patizamba, tonta y su busto estuviese manufacturado en Akron, Ohio. Supongamos que tanto ella como él tuviesen patas de gallo. Me pregunto lo fuerte que sería su amor en este caso, a menos, desde luego, que resultara que ambos fuesen gallos, en cuyo caso se sentirían irresistiblemente atraídos.

AS: sin embargo, muchas personas, que no son lo que se dice bellas, llegan a casarse.

GM: incluso las personas espantosas se casan (tómame a mí, por ejemplo), pero la mayoría de los jóvenes se casan porque sienten avidez por esa sublime experiencia sexual que han estado acariciando en su subconsciente desde que iban a la escuela, alentada por sus amigos, por las películas y por las novelas baratas. En “La gata sobre el tejado de zinc”, Tennesse Williams hace que la madre señale una cama y diga: "Ahí es donde se deciden los matrimonios". Si el señor Williams cree que en el matrimonio no hay más que esa cama, le sugiero que repase de nuevo la obra y la escriba otra vez.

AS: no puedes negar que, además del placer, el sexo puede llevar a la procreación.

GM: no hay dudas de que el sexo es la fuerza responsable de la perpetuación de la raza humana. Si no existiese, la vida desaparecería en pocas décadas, lo que tal vez no fuese mala idea. Creo, sin embargo, que el verdadero amor aparece sólo cuando se han amortiguado las primeras llamaradas de pasión y quedan sólo las brasas. Este es el verdadero amor, que guarda sólo una relación remota con el sexo. Sus partes integrantes son la paciencia, el perdón, la comprensión mutua y una larga tolerancia hacia los defectos ajenos. Creo que esta es una base mucho más firme para la perpetuación de un matrimonio feliz.

AS: estás divagando...

GM: pero ¿por qué he de divagar acerca de esto? Pongámoslo todo en manos del maestro, G. B. S. (Shaw para ti), a quien cito: "Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que permanecerán continuamente en esa condición excitada, anormal y hasta agotadora hasta que la muerte los separe". Ahora que el señor Bernard Shaw y yo hemos definido el amor y hemos hecho con él un paquete pequeño, primoroso y superficial, prosigamos. Creo que la soledad es responsable de más matrimonios que el tan traído y llevado sexo.

AS: pareciera que no estás muy de acuerdo con la maravillosa vida del soltero.

GM: he leído muchísimas biografías describiendo la vida plácida del soltero, pero no te lo creas. Un amigo mío  me dijo una vez con cierto arrepentimiento que si durante los días de su noviazgo hubieran existido la televisión y las comidas en lata, nunca se hubiera casado. Hay la suficiente verdad en su afirmación para hacerme creer que desearía no haberse dejado atrapar jamás. El muy tonto no comprende que, prescindiendo de cuantas comidas en lata tragara o de cuantos televisores tuviera en casa, seguiría estando solo. Las comidas en lata son un invento maravilloso, pero no pueden reemplazar a una mujer enamorada que cuida a su marido. Si tuviera que definirlo con una sola frase, utilizaría esta: "El mejor banquete del mundo no merece la pena ser comido a menos que se tenga a alguien con quien compartirlo". Y lo mismo ocurre con todas las experiencias compartidas. La mitad del placer que supone ver TV en casa consiste en que uno puede volverse hacia el compañero y comentar los programas infames que las emisoras producen con toda deliberación.

AS: o sea, la famosa teoría de “no es bueno que un hombre esté solo”.

GM: no hay nada más espantoso que sentarse solo en el cine, sin nadie con quien hablar. Durante mis retiradas de la vida matrimonial, con frecuencia experimenté esta desagradable sensación. Tal vez sea un caso excepcional, pero encuentro casi imposible ver una película a menos que pueda lanzar a mi compañero, hombre o mujer, preguntas como: "¿No habíamos visto el año pasado a ese gordo en “Aquí está la pubertad” o "he olvidado quién ha dirigido esta porquería: ¿cómo se llama?" o "¿crees que ella es verdaderamente culpable?". Comprendo que esta clase de charla estúpida puede ser enloquecedora para mi compañero, para no mencionar a los espectadores que nos rodean, pero es un impulso que, por desdicha, no puedo dominar. Y ése fue el origen de una aventura horrible. Un sombrío fin de semana, sintiéndome con ánimo romántico, viajé hasta Palm Spring. Cuando llegué estaba lloviendo. Había reservado una habitación en un destacado club de tenis y, según tengo por costumbre, andaba en busca de alguna compañía femenina. Aquel año el tiempo había sido desusadamente malo (según la Cámara de Comercio) y en el club apenas encontré elementos del sexo opuesto. Cené solo. Con excepción de mi respiración profunda, la única distracción que había en el amplio comedor era el atemorizador sonido que producía un viejo caballero situado en un rincón lejano. Estaba deshaciendo una tostada en la sopa de almejas con la esperanza de que este aditamento haría potable aquel mejunje....espera, Adrián, que enciendo otro habano...

AS: ¿qué pasó entonces?, muero de curiosidad.

GM: era una noche fría y húmeda, de modo que puse unos cuantos troncos en el hogar. Aparentemente, algo iba mal en el tiraje porque, en lugar de aquellas llamas alegres y cálidas que debían haberse alzado hacia la chimenea, la habitación y yo empezamos a llenarnos de humo. Me coloqué el sombrero y desplazando un poco mi úlcera hacia un costado, decidí que antes de convertirme en un verdadero salmón ahumado era preferible dirigirme al cine local. No recuerdo lo que se proyectaba. Sólo me sentía atraído hacia ese cine por un anuncio que decía: "Se permite fumar en la sala". Al entrar, el empresario me saludó con toda la deferencia debida a un gran artista. Dijo:
-¡Hola, Groucho! Quedan muchas localidades buenas. ¡Ja, ja, ja!
Su risa se convirtió en sollozos mientras yo penetraba en la sala. La platea estaba vacía, con excepción de un hombre viejo que se sentaba en el tramo central, absorto en lo que ocurría en la pantalla. Me encaminé directamente hacia él. Como había entrado después de empezar la película, no tenía idea de lo que ocurría ni de quienes eran los artistas. En consecuencia, le lancé una serie de preguntas en rápida sucesión. Me respondió con otra serie de respuestas breves y guturales. Después de esperar unos cuantos minutos, le hice otra pregunta. En cuyo momento él recogió su gabardina y su sombrero y se trasladó al extremo más alejado de la sala. Como no tenía a nadie más con quien hablar, muy pronto salí del cine y regresé a mi hermoso refugio. Abrí rápidamente todas las ventanas y me zambullí en la cama. Mientras yacía en ella, tembloroso, un pensamiento terrible se me ocurrió. ¡Supongamos que el hombre del cine hubiese acudido al empresario a quejarse de que un tipo excéntrico, o algo peor, que había desparecido apresuradamente, había tratado de molestarlo! ¡Qué bonito titular hubiese hecho! GROUCHO MARX DETENIDO POR MOLESTAR A UN ANCIANO EN UN CINE LOCAL. Ahora también quiero irme a descansar, me estoy aburriendo.

AS: no te hagas el gracioso...

GM: soy conciente, aunque no lo creas, que es difícil ser gracioso. Desde luego, ser cómico es un asunto muy serio. Sé bien que te fascina esa frase mía de que “jamás formaría parte de un club que me tuviera a mí como socio”.

AS: es cierto que me encanta y hoy, para muchos terapeutas, es un ejemplo genial de mensaje paradojal. Pocos saben que eras un intelectual que amaba los libros.

GM: fuera de los límites de la raza canina, el libro es el mejor amigo del hombre. Ahora debo irme y si tus lectores tienen alguna pregunta, no duden en escribirme indicando peso, edad y sexo. Tengo un particular interés en conocer a un par de rubias de no más de 32 años que les guste andar en piragua.

AS: que descanses entre bromas, gags y risas.

GM: antes de irme, doctor, te quiero decir que he pasado una velada maravillosa... pero, no ha sido precisamente ésta, contigo. Hasta siempre.